Las bajas de profesores se multiplican.
El número de profesores enfermos en la Comunitat Valenciana ha crecido un 70 por ciento respecto a la cifra registrada hace tres años. En el mismo mes de noviembre, este curso se encuentran de baja 3.539 profesores mientras que en el ejercicio escolar 2004-05 fueron 2.074, según los datos de la Conselleria de Educación ayer facilitados, a petición, a Levante-EMV.
Desde la conselleria, señalaron que la cifra no es preocupante y aseguraron que, de momento, las bajas se están cubriendo sin muchos problemas y en los plazos establecidos. Además, recordaron que si bien es cierto que hay más profesores enfermos también lo es que la plantilla docente ha crecido -sólo en el último curso hay 3.00 profesores más en la Comunitat-.
De una plantilla de 50.000 profesores en la enseñanza no universitaria, en estos momentos no asisten a clase 5.066 enseñantes: 600 procedentes del mes anterior y 4.500 han pedido la baja en diciembre. A lo largo de los cuatro primeros meses del curso, el que más incidencia de bajas ha tenido es el de noviembre, algo habitual estadísticamente.
Menos dolencias antes de vacaciones
El penúltimo mes del año junto con enero son los que más bajas registran, sobre todo por enfermedades respiratorias, gripes y catarros o faringitis.
En cambio, diciembre y marzo y, por supuesto, julio son los que menos profesores enfermos suelen tener, coincidiendo con la proximidad de los periodos vacacionales de Navidades, Fallas-Pascuas y el verano.
En el curso 2004-05 -siempre según los datos de la Conselleria de Educación- hubo 2.074 profesores de baja en noviembre y sólo 686, en diciembre; en enero estaban enfermos 2.861 pero en marzo no llegaban a 1.055. En julio y agosto los docentes con parte médico fueron 48 y 91, respectivamente.
Afonías y estrés
Por enfermedades, las que más bajas causan son las del grupo osteomuscular-conectivo, que han afectado a 862 profesores valencianos; las respiratorias, con 828 pacientes y con las mentales están 586.
No es de extrañar que en este último grupo se tan alta incidencia de incapacidad temporal del docente. Según el estudio «El maltrato entre iguales en la Educación Secundaria Obligatoria 1999-2006» del Defensor del Pueblo, un 40% de los profesores de la Comunitat se encuentran desmotivados y con pocas ganas de dar clase a sus alumnos.
El informe recoge que «alrededor de un 40% del profesorado dice sentirse desmotivado y casi un 7% piensa en la posibilidad de buscar una alternativa de trabajo».
Según otro estudio, éste de CC OO titulado «La salud laboral del docente en la enseñanza pública», los factores de riesgo del colectivo son muy variados: la superpoblación de aulas, el exceso de responsabilidad, los horarios, el ritmo de trabajo, el ambiente seco, el polvo de tiza, el esfuerzo vocal, el diseño de las aulas, los materiales inadecuados, el ruido, los productos tóxicos del laboratorio, las posturas en bipedestación.
Lo cual provoca desde estrés o síndrome del profesor quemado, la incidencia de trastornos nerviosos como la ansiedad o depresión, el aumento de enfermedades respiratorias, los trastornos vocales, las disfonías, la irritación ocular o las varices o dolores lumbares.